Alebrijes Coco

Los alebrijes irradian creatividad en la película Coco

“Coco” es uno de los proyectos cinematográficos más exitosos de Disney- Pixar, el cual, desde su estreno en 2017, se ganó el corazón de los más pequeños y grandes también, además de llevar a todos los rincones del planeta una representación colorida y fantástica de la cultura mexicana, centrada en los míticos alebrijes: animales híbridos de fulgurantes colores. La película animada generó tal impacto que batió el récord de recaudación en México, siendo la más taquillera en su historia.

Habiendo ganado el Globo de Oro como mejor película de animación, todo indica que la apuesta de Disney por llevar la cultura mexicana a la gran pantalla fue acertada y precisa. La película animada fue muy bien recibida, con una lluvia de críticas positivas y furor en las redes. Aclamada por la belleza y lo colorido de su escenario, “Coco” fue un rotundo éxito.

La cinta narra una historia trepidante y alucinante a la vez, centrada en un niño de 12 años llamado Miguel, que sueña con ser músico, y por ello intenta semejarse nada menos que a su ídolo Ernesto de la Cruz, el mejor de todos los cantantes mexicanos; pero lamentablemente su familia de zapateros tiene prohibida y abolida la música, por lo que le tocará luchar contra lo que es una maldición familiar. Entonces Miguel tendrá que adentrarse entre los difuntos y ¿qué mejor ocasión que el Día de los Muertos? El reino de los que se marcharon para siempre resulta ser un escenario fantástico y pintoresco, un espectáculo colorido en el que se mezclan pirámides aztecas con estructuras modernas, con una variedad de personajes carismáticos, donde se transmite tanta alegría y vida que es difícil creer que se trate de un Mundo de los Muertos o Inframundo.

Y es allí donde el pequeño protagonista se encuentra con los coloridos alebrijes. Se trata de unos “espíritus-guía” representados como una mezcla de distintos animales, cuya misión es ayudar a los muertos recientes a transitar el sendero entre la vida y la muerte. Estos fantásticos animaloides son, como la mayoría de los elementos en esta animación, una referencia más a la tradición y cultura mexicana.

De hecho, los alebrijes son un tipo de artesanía originaria de México, fabricadas por medio de la talla en madera de copal o papel maché, y pintadas de una forma muy vistosa y alegre. Estos pintorescos animalitos son una mezcla de criaturas distintas, tanto fantásticas como reales, dándole origen a seres alucinantes, impregnados de preciosos colores y en alusión al “burro con alas”, el “gallo con cuernos de toro” o el “león con cabeza de perro”, contemplados extasiadamente por el artesano Pedro López Linares en un extraordinario sueño.

Todo comenzó cuando, en 1936, Pedro enfermó probablemente por alguna infección, y abrasado por la fiebre perdió la conciencia. Durante ese estado inconsciente le sobrevino un sueño maravilloso en el que se le revelaron estas criaturas, que, según lo relatado por él, repetían sin cesar y a viva voz la palabra ¡alebrije!.

Se dice que la mente delirante de Pedro en ese momento debió haber creado ese nombre por la combinación de las palabras alegría, porque no sentía dolor, brujería, por las criaturas mágicas, y embije, término utilizado en su oficio para referirse a teñir de rojo.

El despertar de Pedro añade otro elemento no menos fantástico… Abrió los ojos en medio de la sala donde lo veloriaban y se incorporó de inmediato, lo que causó conmoción entre los asistentes. A su manera lo expresa la película Coco con su mensaje de unión entra esas dos dimensiones: los que viven aquí y los que moran en el más allá.

Así pues, Pedro López Linares hizo práctica de sus habilidades como cartonero y se puso manos a la obra, moldeando las primeras figuras de papel y pintándolas tal como las vio en su sueño, dándole origen a los primeros alebrijes y convirtiéndolos en parte de la cultura mexicana. Se decía que Pedro transcurría hasta dieciséis horas de trabajo en la fabricación de sus criaturas mágicas y su principal negocio, las piñatas y las máscaras. La popularidad de su obra no tardó en llegar a muchos artistas mexicanos que se fascinaron por sus artesanías y no dudaron en hacerle encargos, como Frida Kahlo y Diego Rivera. Pedro vendía sus llamativos alebrijes en el Mercado de su barrio de La Merced, y de ahí llegó a una galería de arte en Cuernavaca, debido a la fascinación que obtuvo el dueño de esta al mirar sus obras. Más adelante, este excelso artista recibe entre otros prestigiosos galardones, el Premio Nacional de Ciencias y Artes dentro de la categoría Artes y Tradiciones Populares.

Los alebrijes son muy populares y comunes en los puestos de artesanía en México, y son fabricados con diferentes tipos de materiales, como lo son el papel maché y la madera, nombrados con anterioridad.

El alebrije más famoso o conocido en la película es Pepita, un enorme felino que exhibe su estallido de luminiscentes colores. Ella desempeña el papel de guía espiritual de Mamá Imelda, la tatarabuela de Miguel, cuyas características predominantes son las de un jaguar, también tiene detalles de otros animales, como el águila, el carnero, y la iguana común. Como sería lógico, estos cuatro animales que dan forma a Pepita se encuentran en territorio mexicano.

Asimismo, y no está de más recordarlo, la importancia que tienen estas criaturas mágicas en Coco radica en que son guías-espirituales o ángeles que ayudan a los fallecidos en su viaje fuera de este mundo. Pero más allá de eso, como referencia a su verdadero origen, su inclusión en la película simboliza la grandeza, el ingenio y la pasión que tienen los mexicanos por su cultura, representándola dignamente en la gran pantalla por medio de la animación y llevándola a todos los rincones del planeta.

Coco no es solo un acierto cinematográfico, es una muestra incontestable del altísimo nivel que puede alcanzar la animación al fusionarse con la cultura popular de una nación… Verbigracia los alebrijes.