Comprar alebrijes

La compra de alebrijes invade mercados mexicanos y comercio online

¿Por qué sugestionan y atraen tanto los alebrijes al punto de que son las obras artesanales más buscadas y cotizadas de México…?

La mitología griega refiere al minotauro como una especie de hombre con cuerpo de toro, y el centauro tiene busto de ser humano que se desplaza en cuatro patas equinas. Esa hibridad o dualidad entre bestia y ser pensante también se presentan en las cosmogonías de diferentes culturas que han replicado los artistas de todo el mundo.

Pero los alebrijes de México, trabajados primordialmente en papel maché o madera, vienen a plantear estrictamente una zoología imaginaria donde cada animalito multicolor tiene rasgos de varias especies. Y no solo eso, sino que parecieran llevar en sí el misterio de la irrealidad insondable dentro de una apuesta artística que a nadie deja indiferente. El mismo nombre, alebrijes, ya dice de algo fuera de lo común, misterioso y expectante, que conservan intacto todas esas figuras “únicas e irrepetibles” tal como las moldeó y popularizó su genuino creador, Pedro López Linares… Ese humilde y creativo cartonero que por los lejanos años 30’ de la pasada centuria, envuelto en un sueño agónico, contempló extasiado y escuchó a esos seres extraordinarios que articulaban a coro ¡alebrijes, alebrijes! en un ritornelo sin fin que une tres términos: alegría, brujería y embije, este último del verbo ‘embijar’ que significa entintar de rojo.

Linares dejó un legado cultural que no solamente siguen sus hijos y nietos, sino que se extiende a comunidades enteras en la vasta geografía mexicana, y del cual dependen sus creadores para su subsistencia y la de los suyos.

No obstante, lo que terminó de catapultar a los maravillosos alebrijes hasta llegar a conocerse en todos los rincones del globo terráqueo, fue sin duda la película animada Coco, de Disney-Pixar, estrenada en el 2017 y que se convirtió en la cinta más taquillera en la historia mexicana. El film de dibujos animados para chicos y mayores supo recoger la esencia artesanal, cultural y misteriosa de estos seres extraordinarios que simbolizan el aquí de los vivos y el más allá de los muertos.

Por todo lo dicho, miles y miles de turistas o compradores casuales se adentran en los mercados de la capital mexicana y de otras regiones aztecas con el objetivo de adquirir tales figuras estéticas, que colocarán en sus hogares como un hermoso trofeo u obra de artesanía pura en la que prevalece la inventiva, imaginación y saber popular. Y aún más, todo el flujo de compradores no se circunscribe exclusivamente a las tiendas físicas, los alebrijes son igualmente muy solicitados en el comercio online, donde pueden escogerlos y comprarlos al alcance de un clic.

Dónde comprarlos y qué precio tienen los alebrijes

Si decides ir a México son muchísimos los lugares donde puedes conseguir alebrijes con los más variados precios según su tamaño, dimensión, inventiva, originalidad, creatividad, hechura, nivel de exigencia y material empleado. Sin embargo, hay sitios muy populares o famosos por su exposición y venta de alebrijes.

Así en la capital mexicana no puedes dejar de visitar El Mercado de Artesanías de La Ciudadela, allí encontrarás dos o más alebrijes en 20 pesos (1 dólar; 0.80 euros), o uno solo de tamaño regular y labrado esmeradamente en mil pesos (49.91 dólares o 41.42 euros).

Si te diriges al sur de México, allá te espera el estado de Oaxaca, en cuyo casco central existen ventas de variedades artesanales con motivos alebríjenes, o si lo prefieres encamínate a las poblaciones de San Martín de Tilcajete o de San Antonio Arrazola, famosas por sus abnegados tallistas que dejan los ojos maravillados con la imponente calidad de estos seres fabulosos tallados en madera. Los precios son similares o a un costo proporcional a los ofrecidos en el distrito federal. Por ejemplo: por 30 pesos (1,5 dólar; 1,24 euros) tienes la posibilidad de adquirir tres o más piezas pequeñas pero muy hermosas, y por 2.000 pesos (99.96 dólares; 82.97 euros) un estupendo ejemplar de buen tamaño digno de un laborioso trabajo de “orfebrería” labrado en fina madera. En Hermosillo, la capital del estado de Sonora, al noroeste de México, está el Mercado de los Brujos o Mercado de los Animales, donde los artesanos no se quedan atrás con sus llamativos alebrijes a precios accesibles para los que no tienen mucho poder adquisitivo y donde incluso es posible regatear precios (hasta por menos de 20 pesos consigues bonitas muestras).

Tequisquiapan en la región central y Querétaro en la zona norte central pueden agregarse, como otras tantas regiones aztecas, a la gran familia de artesanos que crean sus propios alebrijes que ofertan a precios solidarios en sus versiones sencillas, o a un costo mayor por su alto valor artístico. Pudiéramos seguir enumerando los lugares de venta de productos típicos, con los alebrijes en primera fila, pero eso sería un trabajo de nunca acabar.

En cambio, culminaremos con los precios que ofrecen ciertas tiendas “en línea”. Así, Artesanías de México ofrece en 125 pesos (6.24 dólares; 5.18 euros) un alebrije en miniatura de Oaxaca, más si compras, por ejemplo, 50 o más de estas piezas saldrían en 100 pesos cada una (5.00 dólar; 4. 15 euros). Mercado Libre de México vende alebrijes en 150 pesos (7.49 dólares; 6.22 euros) y en 1.500 pesos (74.92 dólares; 62.21 euros). En Alebrijes Blas encontrarás también tallados extraordinarios desde 1.500 pesos hasta 3.900 (194.73 dólares; 161.74 euros). Lo mismo que en Amazon México.

Pero es en Etsy donde está a la venta el alebrije más costoso, con un precio de 1,572.60 euros (1,896.63 dólares; 38,028.30 pesos mexicanos). Se trata de una extraordinaria talla de madera llamada Ram alebrije (predomina la figura de un toro) elaborada a mano y pintada prolijamente de azul turquesa, negro, marrón y detalles rosáceo y amarillo. Sus creadores son el galardonado artista oaxaqueño Isaías Jiménez y su sobrino, Manuel Jiménez. Tiene estas dimensiones en pulgadas: 15.5 de largo, 8.5 de ancho, 7 de fondo.

En esta especie de periplo por los fantásticos alebrijes, bien han podido enterarse de lo que ellos significan tanto para el arte o cultura popular como para el comercio, sustentados ambos rublos en una suerte de apoyo mutuo que traspasa las fronteras mexicanas.